La penetración no es suficiente
Muchas mujeres no se atreven a confesar que sienten mucho más placer cuando se masturban que cuando realizan el coito con su pareja. Les pasa a muchas mujeres y tiene una explicación lógica.
Tenemos que desmitificar el hecho de que la penetración en el caso de parejas heterosexuales es la mayor fuente de placer para una mujer, hay que tener en cuenta que la sensación de placer se produce después de una estimulación correcta y esta estimulación no está a nivel de los músculos de la vagina sino en el clítoris.

Por tanto, de ahí podemos deducir que hay muchísimas mujeres que sienten mucho más cuando se masturban que manteniendo relaciones. Es lógico si pensamos que una mujer sabe perfectamente dónde y cómo debe estimular en cada momento y además no hay la posibilidad de sentirse coartada por sentir vergüenza ante su compañero/a por pedirle según qué cosas o moverse de determinada forma.
El cerebro humano es el que marca a nivel de sensaciones, si físicamente somos perfectamente sanos y capaces de sentir placer, sin embargo podemos bloquearnos por no sentirnos lo suficientemente atractivos para nuestra pareja, por el estrés. Para evitar posibles "gatillazos" en nuestras relaciones, lo más importante es relajarse y dejarse llevar sin perjuicios ni vergüenza, intentar disfrutar dejando la mente en blanco, esa es la máxima para llegar a un orgasmo intenso.

¿El tamaño importa?
El tamaño no importa, es mucho más importante lo que uno cree, con esto quiero decir que si una mujer en una relación heterosexual, cree que sentirá más y mejor cuanto mayor sea la medida del órgano sexual de su pareja, sin duda alguna sentirá más y mejor ya que está sugestionada para ello y realmente lo cree así.
Lo que realmente importa es la compenetración en la pareja, y la situación ideal en el sexo es llegar al orgasmo juntos, pero eso es realmente difícil. Sólo se consigue por unos pocos y después de un aprendizaje por parte de los dos miembros de la pareja, ambos deben ser capaces de retrasar la llegada al orgasmo a través de diferentes técnicas aprendidas, como reducir o aumentar la estimulación, cambiar el ritmo de la respiración... y desde luego si uno de los dos miembros ya ha llegado al clímax hacer que el otro lo consiga mediante la estimulación adecuada.

Un gran preludio del acto sexual mediante juegos eróticos pueden hacer que la relación sea mucho más placentera. Las caricias y besos en el muslo interno del compañero/a, los besos en el pecho y el cuello o en los labios pueden llegar a crear un clima realmente de excitación previo a la relación sexual plena. Hacer un masaje con un aceite corporal desde las sienes hasta los dedos de los pies... sin olvidar ni un rinconcito de la piel de tu compañero/a hará que éste se estremezca de placer.
No hay trucos ni nada de magia en esto del placer... lo infalible es dejarse llevar sin perjuicios hasta donde la pareja esté dispuesta a llegar. Si eres capaz de dejar tu mente en blanco, relajarte y disfrutar de tu relación obtendrás mucho más placer.