Multiorgasmos
Cualquier mujer está preparada para experimentar un orgasmo derás de otro, y es que, una vez que has alcanzado el primer pico del clímax, llegar al segundo es un reto asequible. Según el Dr. Rachel Carlton Abrams, autor del libro Las mujeres multiorgásmicas , las mujeres no necesitan un tiempo de refracción entre orgasmo y orgasmo como les pasa a los hombres. “La mujer es capaz de mantenerse excitada durante mucho tiempo, lo que hace que pueda sentir un segundo orgasmo y un tercero sin apenas esfuerzo.” Por supuesto que llegar al orgasmo, aunque sólo sea uno, es muy satisfactorio. Pero para quienes buscan más, o para aquellas ocasiones en las que uno no es suficiente, conoce esta nueva Sociedad Ilimitada.

1-Mentalízate
El primer paso para experimentar la multiorgasmia es sincronizar tu cuerpo y tu mente. Piensa que si vas a la cama con las expectativas muy limitadas, lo único que harás será que tu cuerpo limite su respuesta a cualquier tipo de estímulo placentero. En otras palabras, si asumes que sólo puedes llegar a un orgasmo, sólo tendrás eso: uno.
¿Pero por qué es tan importante mentalizarte? Porque en cuanto obtienes el primero, en vez de desconectar mental y físicamente (lo que casi todas hacemos cuando llegamos a lo que parece el punto y final) necesitas mantener las expectativas y estar abierta a seguir excitándote. “Se trata de que seas consciente de que tu cuerpo es capaz de sentir cada vez más y más orgasmos, más intensos, más próximos y más duraderos”, dice el Dr. Abrams.
Una vez que tengas la actitud adecuada en la cama, el próximo paso es convencerte de que eres tú quien controla la situación. Y decimos esto porque muchas mujeres creen, erróneamente, que tener más de un orgasmo es algo que ocurre por casualidad, sin saber cómo. Pero, como casi todo en esta vida, esta capacidad necesita de un poco de esfuerzo y creer que lo que estás haciendo es algo más que un simple “rapidito”. No solucionas nada imaginando que vas a tener un placer doble (o triple) si no estás en circunstancias de disfrutar a tope con tu chico.
Es importante contarle a él tus ganas de experimentar mucho más de lo normal en la cama. No hace falta decirle que quieres ser capaz de tener tres orgasmos a la vez, lo cual podría ponerle bajo presión y asustarle, pero explícale que quieres practicar el sexo de una forma más lenta y excitante para llegar a un orgasmo inmenso. Y para conseguirlo esperas muchos e íntimos juegos previos y tú ya sabrás cómo llegar poco a poco al plato fuerte. Confía en esta capacidad y se confirmará.

2-Haz ejercicios
Los músculos pubcocígeos son cruciales a la hora de tener orgasmos múltiples. Son los músculos del conducto vaginal, los mismos que utilizas cuando orinas. Un orgasmo es esencialmente una contracción muy intensa de estos músculos y de los pélvicos, así que cuando los tensas, lo que haces es aumentar el flujo sanguíneo en la zona. De esta forma, aumenta tu sensibilidad genital y eres capaz de experimentar reacciones placenteras más intensas y más seguidas.
¿De qué forma puedes ayudar? Poniéndo en práctica los famosos ejercicios Kegel. Contrae los músculos vaginales hasta que los sientas tensos. Relájalos y vuelve a tensarlos. Para las más atrevidas, proponemos un ejercicios de contracción pélvica que son más efectivos que los Kegel a nivel sexual, ya que para activar los musculos PC necesitas trabajar con los abdominales transversales y los músculos internos. ¿Cómo se hace? Túmbate boca arriba en la cama, dobla las rodillas y apoya las plantas de los pies en el suelo. Pon algo, como un balón, entre los muslos. Concéntrate en contraer los músculos vaginales, llevándolos hacia adentro y hacia arriba, como si quisieras subirlos en dirección al ombligo. Inhala y siente la tensión acumulada en la zona abdominal y lumbar. Eleva la cabeza y los hombros y mantente en esta postura durante 10 segundos.
Si haces este ejercicio todas las mañanas, tus músculos estarán preparados para la acción y te serán de gran ayuda para obtener tu objetivo multiorgásmico durante el sexo. La próxima vez, cuando sientas que estás a punto de llegar al clímax, activa tus músculos. Haz pequeñas tensiones musculares para prolongar la excitación y subir otra vez a la cresta de la ola del placer.
3-Más juegos previos
Una vez que estás desnuda (y mentalmente predispuesta para la acción) ve directamente al orgasmo. ¿La mejor manera? Pídele a tu chico que te haga sexo oral. Para muchas mujeres, la estimulación del clítoris durante el cunnilingus es la forma más fácil de llegar al orgasmo, dice Abrams. Mantener sexo oral antes de la penetración es una buena forma de preparar tu cuerpo y tu vagina para lo que vendrá más tarde.
Incluso si durante los juegos previos no consigues llegar al clímax, tranquila, no te des prisa. La labor de tu chico puede ser muy gratificante y prepara el camino para orgasmos posteriores. “Si te excitas lentamente, estarás excitada durante más tiempo, y la lengua es mucho más flexible y húmeda que la mano. Es el instrumento perfecto para conseguir que tu placer llegue a borbotones.
Pídele a tu pareja que te acaricie el clítoris con la lengua y los labios durante unos minutos antes de penetrarte. La estimulación oral es una magnífica forma de excitarse y llegar a sentir que después de cada clímax de placer aparece otro.

4-Haz un descanso
Es probable que después del primer orgasmo te retires y no quieras que tu chico te acaricie el clítoris, porque lo tienes muy sensible. Así es, porque después del orgasmo, hay una inmensa cantidad de flujo sanguíneo en la zona y hace que la piel esté más sensible a cualquier roce. Pero hay una diferencia entre una sesión de sexo buena que acaba aquí, y una magnífica sesión de sexo que continua hacia el camino de la multiorgasmia.
Después de la penetración, dale un descanso a la zona vaginal y pide en cambio a tu chico que te acaricie y estimule otras zonas del cuerpo menos sensibles al roce, como los pechos. Estas caricias volverán a encender la alarma de tu energía sensual, y cuando tu zona genital se enfríe y vuelva a su estado natural, estarás preparada otra vez para entrar en el mundo del placer. Pero recuerda, date tiempo.
5-Estimula el punto G
Hay otro factor común entre las mujeres multiorgásmicas: recurren a la estimulación del punto G. No puedes olvidar que es una zona que responde muy bien al roce porque es fuerte y suficientemente resistente como para resistir cierta estimulacion directa durante mucho tiempo.
Para empezar, es bueno comenzar por el clítoris y cuando sientas que estás muy excitada, céntrate en la estimulación del punto G para preparar el terreno para el próximo orgasmo. Las mejores posturas para llegar al pleno del placer son tú encima en plan cowgirl pero mirando a los pies del chico y la del perrito. Ambas proporcionan un ángulo perfecto para que el pene estimule directamente la zona G. Para aumentar la excitación, procura que durante la penetración haya un contacto directo entre vuestros cuerpos. Deja que tu chico te acaricie los pechos o trata de rozar tu clítoris contra su pubis mientras cabalgas sobre él. Cuantas más zonas de tu cuerpo estimules al mismo tiempo que el punto G, más intenso y más fácil será llegar al orgasmo, una y otra vez. Un estudio demostró que las mujeres tienen más probabilidades de sentir orgasmos seguidos si se les estimulan varias zonas del cuerpo al mismo tiempo. Quizás porque como tu cuerpo nunca sabe cuál es el roce o la caricia que viene a continuación, está más predispuesto a responder a cualquier estímulo casi incansablemente, una y otra vez.